
La Navidad es ese niño que nace en nuestro interior, que motiva en nuestros corazones los sentimientos más nobles, y esa esperanza por un mañana mejor.
Programa de Educación y Sensibilización Ambiental
OBJETIVOS DEL CHARLA-TALLER
o Dar a conocer al alumnado el recurso agua, su importancia para la vida y el medio natural asociado al río.
o Sensibilizar y concienciar al alumnado de que el medio ambiente es de todos, y que por tanto todos debemos protegerlo.
o Potenciar valores y promover actitudes sostenibles que el alumnado pueda realizar desde su ámbito.
PROCEDIMIENTO
Breve explicación con material audiovisual sobre la riqueza natural de la Cuenca del Río Guadiana (vegetación, fauna, problemas y soluciones).
Talleres: “Guadiana, el río de la vida” en el que se realizarán pruebas relacionadas con el entorno del río Guadiana (avifauna, fauna, dibujo, juegos tradicionales adaptados al tema…)
La implicación del conjunto de la sociedad en el avance hacia un desarrollo sostenible, sólo se puede conseguir, si desde edades tempranas se fomentan hábitos dirigidos a la protección del medio ambiente.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana, en el ámbito de las competencias que tiene asignadas, ha querido implicarse en el objetivo, poniendo en marcha una Campaña de Educación Ambiental en la que se enmarca esta actividad.
Un juego cooperativo es un juego en el cual dos o más jugadores no compiten, sino más bien se esfuerzan por conseguir el mismo objetivo y por lo tanto ganan o pierden como un grupo. Es como un juego de coordinación, donde los jugadores escogen las estrategias por un proceso de toma de decisiones consensuada. En este caso, juegos con el “paracaídas”, son cooperativos, es decir todos los alumn@s buscan un único fin, como por ejemplo meter el balón por el agujero del centro.
-¡Miren la tortuga! ¡Eh, tortuga, no corras tanto que te vas a cansar de ir tan de prisa! -decía la liebre riéndose de la tortuga.
Un día, conversando entre ellas, a la tortuga se le ocurrió de pronto hacerle una rara apuesta a la liebre.
-Estoy segura de poder ganarte una carrera -le dijo.
-¿A mí? -preguntó, asombrada, la liebre.
-Pues sí, a ti. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera.
La liebre, muy divertida, aceptó.
Todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. Se señaló cuál iba a ser el camino y la llegada. Una vez estuvo listo, comenzó la carrera entre grandes aplausos.
Confiada en su ligereza, la liebre dejó partir a la tortuga y se quedó remoloneando. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lerda criatura!
Luego, empezó a correr, corría veloz como el viento mientras la tortuga iba despacio, pero, eso sí, sin parar. Enseguida, la liebre se adelantó muchísimo.Se detuvo al lado del camino y se sentó a descansar.
Cuando la tortuga pasó por su lado, la liebre aprovechó para burlarse de ella una vez más. Le dejó ventaja y nuevamente emprendió su veloz marcha.
Varias veces repitió lo mismo, pero, a pesar de sus risas, la tortuga siguió caminando sin detenerse. Confiada en su velocidad, la liebre se tumbó bajo un árbol y ahí se quedó dormida.
Mientras tanto, pasito a pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió su camino hasta llegar a la meta. Cuando la liebre se despertó, corrió con todas sus fuerzas pero ya era demasiado tarde, la tortuga había ganado la carrera.
Aquel día fue muy triste para la liebre y aprendió una lección que no olvidaría jamás: No hay que burlarse jamás de los demás. También de esto debemos aprender que la pereza y el exceso de confianza pueden hacernos no alcanzar nuestros objetivos.